Raquel Arbeteta

Me gusta escribir

Etiqueta: escritoras

Ayer fue el Día del libro

Estamos a 24 de abril. Sí, ayer fue el día del libro y no publiqué nada por aquí, porque… pues porque ayer estuve participando en una charla sobre retellings mitológicos y sáficos con tres autoras maravillosas (Clara Duarte, Selene M Pascual e Iria G Parente) organizado por la revista La Avenida de los libros y los días tienen las horas que tienen, y eso incluye el 23 de abril. En cualquier caso, creo que todo momento es bueno para hablar un poco sobre literatura y hacer unas cuantas recomendaciones, así que aquí voy~

En primer lugar, ya que es algo que he estado viendo últimamente, me gustaría señalar que, seas lector o escritor, un bloqueo no te coloca en la casilla de salida ni te «borra del mapa». Si llevas tiempo sin leer, no pasa nada. Volverás a hacerlo cuando llegue la historia adecuada. Y, si llevas tiempo sin escribir, sucede lo mismo. Todo autor ha sufrido su propia temporada de vacío creativo, autoimpuesta o provocada por las circunstancias, y eso no le quita el derecho a llamarse escritor (llamémonos escritores, ¡no tengamos tanto miedo!). Tampoco hace falta que publiques o que seas «profesional» para considerarte uno. Si escribes, lo eres.

Y después de esta pequeña aclaración que me parecía necesaria, hablemos de unos cuantos libros, muy distintos entre sí, escritos por mujeres. Quiero recomendar tres, por eso de no ser una PESADA. Además, muchos blogs y maravillosas cuentas de twitter e instagram llevan toda esta semana recomendando historias magníficas, así que ¡tampoco es cuestión de saturar! [Os recomiendo, por cierto, los siguientes perfiles de reseñas que me encantan: En un Bosque literario (@LiterarioBosque), Universo de Silvia, Mundos de Rea y Entre dos comas).

Aish, lo que me enrollo. Volvamos al tema: recomendaciones.

NADA | CARMEN LAFORET | Casa del Libro

Nada, de Carmen Laforet, se ha convertido en un clásico de la literatura española del siglo XX. No sabéis el tiempo que llevaba queriéndola leer. Andrea, la protagonista, es una española de dieciocho años que llega a Barcelona con mucha ilusión para estudiar, y que para ello tendrá que quedarse con su familia (que… menuda familia). La ambientación en esa Barcelona de posguerra, la voz inocente y curiosa de Andrea, los personajes exagerados y egoístas… ¡no sé qué me ha gustado más! Es tan corto y se lee tan rápido, que no quiero contar mucho para no spoilear. Además, cuanto menos sepáis de la historia, mejor. Tengo que decir que me ha sorprendido especialmente lo cercanas que me han resultado ciertas escenas, teniendo en cuenta que se escribió en 1944.

Laforet ganó el premio Nadal con esta novela, siendo una autora desconocida (y muuuy joven). Ojalá siguieran pasando estas cosas, ¿os imagináis? Grandes premios concedidos a autores noveles (noveles de verdad, que no sean caras famosillas). Guau. A ver si volvemos a verlo dentro de poco y no tenemos que volver a los años 40 del siglo pasado para encontrar algunos ejemplos.

Porque, ¿de verdad creéis que no hay voces nuevas lo suficientemente buenas ahí fuera que se presentan a concursos? Mmmmmmm, ¡no sé qué opináis!

Ebook LAS BESTIAS OLVIDADAS DE ELD EBOOK de PATRICIA MCKILLIP | Casa del  Libro

Las bestias olvidadas de Eld, de Patricia A. Mckillip, editada por Duermevela ediciones, es una PURA FANTASÍA. He recomendado esta historia por activa y por pasiva desde que lo terminé, y es que es tan bonita por fuera (¡el libro brilla!) como por dentro. Es el libro que me hubiera gustado leer con dieciséis años, para releerlo con veinte y degustarlo de nuevo con veintiocho. En fin, nunca es tarde si la dicha es buena, y por suerte contamos con editoriales como Duermevela que lo han traducido y traído a España por primera vez. Y este libro se merece el cariño con el que lo han tratado.

¿Y de qué va? Pues trata de Sybel, una hechicera ermitaña que vive en la montaña de Eld rodeada de bestias mágicas. Ella está ahí, a sus cosas, queriendo convertirse en una mujer cada vez más sabia y poderosa (lo que me gusta a mí una protagonista gruñona dedicada en cuerpo y alma a lo suyo…), hasta que un buen día aparece un caballero pelirrojo de brillante armadura que le entrega un bebé. Le pide que lo cuide y lo críe en la montaña, a salvo del mundo de los hombres. Sybel, a regañadientes, accede, sin saber que esa decisión va a cambiar y trastocar su vida.

Es una joya de libro; tiene lo mejor de la fantasía clásica, con varios giros muy originales, y está contada con una prosa poética sin resultar cargante. De mis favoritos del año.

Normal People: Amazon.es: Rooney, Sally, Rooney, Sally: Libros en idiomas  extranjeros

Normal people, de Sally Rooney, no sé si me quitó la vida o me la dio.

Cuando lo leí me dejó destrozada. Emocionalmente hablando, claro. La prosa de Rooney me encanta, aunque tardé en adaptarme a ella. Mi alma que clama nostalgia hacia la adolescencia y la juventud universitaria (que ya he pasado…) no dejaba de decir «ay» cada vez que terminaba una página.

No sé cómo describir lo que esta novela ha supuesto para mí. Me ha removido muchas cosas, así que debo decir que, ante todo, es un buen libro, porque solo uno así consigue ese efecto.

Normal people nos habla de Marianne y Connell, una pareja de adolescentes bastante raros, parcos en palabras e intensitos que van creciendo a cada página. Marianne es un personaje muy complejo; no ha sido fácil entenderla, pero al final acabaron conquistándome sus sombras. Connell es un personaje más fácil de querer. Es imposible que no te guste, no enternecerse con él, y en mi caso me he sentido identificada varias veces con su evolución. Rooney refleja muy bien ese cambio de la adolescencia a la adultez, esa tristeza que te cala al dejar atrás las cosas que dabas por sentadas, la melancolía al ver cómo te transformas en una persona diferente (que, en realidad, siempre fuiste, solo que bajo muchas capas).

La primera vez que leí el final, me resultó demasiado agridulce, desgarrador. Pasados unos días, lo releí con más benevolencia y percibí esperanza. Supongo que depende del ánimo del lector, lo que convierte a esta historia en una muy viva en la que cada cual ve en ella algo de sí mismo. Por eso algunos la aman y otros la odian. Yo soy de las primeras, así que te la recomiendo (pssst, ¡han hecho serie, por cierto!).

19 secretos que los profesores no te dirán | Bebé sinclair, Bebe  consentido, Gif de humor
Si la lees y no te gusta, antes de matarme recuerda que soy un ángel

¡Y esto es todo! Os recuerdo que, si queréis leerme, en esta página tengo un apartado donde os cuento qué he escrito. Lo último que he publicado es Te traeré a casa (¡hoy es la presentación!). Mañana firmaré los ejemplares de la preventa antes de que salgan en correo hacia las casas de los futuros lectores. Qué-miedito. ¡Espero que, si tú eres uno de ellos, te guste!

Nos leemos~

Por qué Murakami se equivoca con nosotras

Apenas comienza el libro De qué hablo cuando hablo de escribir, Murakami dice lo siguiente:

De vez en cuando llegan a mis oídos historias de amistad entre escritores. Entonces no puedo evitar pensar que solo se trata de cuentos chinos. Tal vez ocurra durante un tiempo, pero no creo que una amistad verdadera entre personas así pueda durar mucho tiempo. En esencia, los escritores somos seres egoístas, generalmente orgullosos y competitivos. Una fuerte rivalidad nos espolea día y noche. Si se reúne un grupo de escritores, seguro que se dan más casos de antipatía que de lo contrario. He vivido varias experiencias en ese sentido.

Al terminar de leer aquel párrafo, enseguida me pregunté, ¿es que yo he tenido tantísima suerte? ¿O se debe más bien al hecho de que Haruki Murakami es un autor consagrado y, además, hombre?

Por supuesto, no tengo (ni tendré) la experiencia como escritor de Murakami, pero sí puedo afirmar que tengo muchos amigos escritores; matizaré: escritoras. Algunas de mis mejores amigas lo son (hola, Andrea). Pero es cierto que hasta hace un año mis amistades que escribían, y yo misma, lo hacíamos por el simple placer de hacerlo, sin imaginar publicar (ni mucho menos).

Tras superar un enorme bloqueo lector y escritor, comencé a seguir en redes sociales a muchas escritoras que sobresalían en el panorama literario español, y me di cuenta de que el 99% eran personas cercanas, amables y generosas. Claro, que solo las conocía a través de una pantalla. ¿Serían así en la realidad?Después de intentarlo (y mucho), el 15 de octubre del año pasado leí que había sido seleccionada para una antología. Iba a conocer a algunas de las escritoras que admiraba y que habían sido amables a través de Internet. No eran mis amigas, no tenían por qué serlo, ni tampoco fingir nada, porque no me debían nada.

Pero en la presentación que siguió a ese libro (y a los siguientes, y a todo lo demás), descubrí que había una tierna sororidad entre escritoras, formara o no yo parte de ella. Había sincero compañerismo, afán de animar a las demás, de compartir desgracias y proyectos.

Sentí pena por Murakami. Es normal que él haya vivido la competitividad, el orgullo y egoísmo. Los hombres tienen como enemigos a sus propios egos. Solo hay que entrar en una librería y ver cómo se agolpan los nombres masculinos unos encima de otros. Murakami afirma en el mismo libro que los escritores creen que solo aquello que ellos mismos publican es válido y correcto. Nunca he escuchado tal afirmación de boca de una escritora. La mayoría de nosotras, tristemente, no cree al cien por cien en sí misma; la sociedad nos ha educado para ser humildes hasta la extenuación y a pedir perdón por lo que creamos y compartamos. Necesitamos apoyo, no palos en las ruedas. Y nadie nos entiende mejor que otra compañera que ha sentido el mismo desgaste, el mismo síndrome de la impostora, la misma duda al teclear.

Las escritoras que nos rodean no son enemigas, son compañeras.

Puede que eso cambie con el paso del tiempo. Puede que haya tenido suerte. Puede que las amistades que tengo (desde hace años, desde hace meses, desde hace días) con otras autoras desaparezcan como el humo, se enquisten, se enrancien. Tal vez. Pero hoy por hoy, no siento más que orgullo cuando veo a alguna escritora que conozco (aunque ella no me conozca a mí) publicar, anunciar que comienza un proyecto o que acaba de terminarlo.

Quizás se debe a que su trabajo no es para mí algo que boicotear, sino un ejemplo que seguir.

Gracias por animarme a seguir escribiendo, escritoras. Espero que las autoras sigamos demostrándole a Murakami que está equivocado.

¡Nos leemos!

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